El Rey Juan Carlos trasladó su residencia fuera de España en plena investigación de la Fiscalía del Tribunal Supremo por presunto cobro de comisiones ilegales y otros posibles delitos derivados como fraude a la Hacienda Pública o blanqueo de capitales. Varias fuentes de la Fiscalía han explicado que el hecho de que Don Juan Carlos haya decidido fijar su residencia fuera de España no tiene por qué perjudicar a la investigación. Lo que se investiga son posibles conductas realizadas después de la abdicación, relacionadas con el movimiento del dinero y que podrían construir delitos de blanqueo de capitales y contra la Hacienda Pública.
Tras la abdicación, el rey dejó de estar protegido por la inviolabilidad, que el artículo 56.3 reconoce al Jefe del Estado.
El traslado de la residencia del rey fuera de España es el colofón de una serie de decisiones que han ido adoptando él y la Casa Real a medida que se ha ido poniendo bajo sospecha, y sobre todo tras la apertura de la investigación en Suiza y la publicación sobre estas pesquisas en medios españoles, suizos y británicos.
El primer paso fue cuando Don Juan Carlos dejó de desarrollar actividades institucionales y apartarse de la vida pública, más tarde, la Casa Real anunció que Felipe VI había renunciado a la herencia de su padre y que le retiró la asignación que tiene fijada en los Presupuestos de Zarzuela. Estas decisiones se tomaron cuando se dieron a conocer las informaciones publicadas por varios medios respecto a que Felipe VI aparece como beneficiario de dos fundaciones llamadas Zagatka (Zarzuela explicó que el rey lo desconocía, pero que renunciaba a ella) y Lucum (representa a la examiga de Juan Carlos, Corinna Larsen, la cual, esta fundación está investigada por recibir una donación de Arabia Saudí de 65 millones de euros en el que el Rey Juan Carlos figura como segundo beneficiario.
La Fiscalía suiza llegó hasta la fundación después de un registro en los despachos del gestor de fondos Arturo Fasana y del abogado Dante Canonica que reveló la existencia de una cuenta en Ginebra vinculada a Lucum desde la que se habrían transferido esos 65 millones de euros a otra cuenta cuya titular es Corinna Larsen. Corinna admitió esa transferencia, pero dijo que fue una donación de Juan Carlos como "regalo no solicitado", por lo que esto la desvincula de las supuestas comisiones por la adjudicación del AVE a la Meca, pues afirma que no participó en los acuerdos que llevaron a este contrato.
La Fiscalía Anticorrupción española abrió sus propias diligencias secretas en el marco de esas posibles comisiones, desveladas a raíz de unas grabaciones encontradas al comisario José Manuel Villarejo sobre una conversación que tuvo con Corinna Larsen. En esa conversación, ella afirmaba que el rey emérito había cobrado comisiones por la negociación de la adjudicación a una UTE española de las obras del AVE a la Meca y señalaba a la mujer de un traficante de armas como la encargada de repartirlas.
Llegados a este punto, la investigación estaba a manos de la Audiencia Nacional, que archivó la investigación argumentando que el rey emérito era inviolable en el momento de los hechos.
Tal y como publicó 'El País', Corinna Larsen reconoció en su declaración ante el fiscal Bertossa, en diciembre de 2018, que Don Juan Carlos le transfirió 64,8 millones de euros en 2012 "no para deshacerse del dinero", sino "por gratitud y por amor", para garantizar "su futuro y el de sus hijos". Esto es curioso, ya que Corinna afirma que "en ningún momento" el rey emérito "dijo que quisiera deshacerse de ese dinero" y que ella no sabía si él había declarado los fondos a la Hacienda Pública española. También dijo que no había preguntado por el origen del dinero, pero más tarde, en una conversación con el banco suizo Gonet, le dijo que procedía de una donación del rey Abdalá de Arabia Saudí en favor de Don Juan Carlos, y también dijo que no sabía la razón de la donación.
Sobre la creación de la fundación Lucum fue preguntado Canónica por el fiscal suizo. El abogado declaró, que Don Juan Carlos les pidió a él y a Fasana que le crearan "una estructura" en el país helvético para guardar allí una "importante donación" que iba a recibir del rey saudí. El rey dice que desconocía el dinero que iba a recibir.
Y de la fundación Zagatka, el primer beneficiario era Álvaro de Orleans, primo lejano de Juan Carlos I.
A día de hoy el rey emérito se encuentra en Abu Dabi y no ha tenido ningún tipo de consecuencia por sus actos.
¿Está usted de acuerdo en la investigación del rey emérito y en que haya trasladado su residencia a Abu Dabi?
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